Ensenada, B. C. - Tras poco más de seis años de servicio como voluntaria en la Dirección de Bomberos, Desire Guerra García denunció que fue retirada de la corporación por discriminación de género.

En el marco de las festividades por el Día Internacional de la Mujer, celebrado el pasado 8 de marzo, la afligida joven señaló al capitán Roberto García, subdirector administrativo del Cuerpo de Bomberos, como el responsable de “echar fuera” al personal femenino.

“Me dijo que si yo entraba de vuelta, si el quería iba a hacer que yo renunciara sola”, acusó la afectada.

A mediados de julio de 2012 le informaron que era su último día de guardia en la Estación Espinoza, sin darle una justificación, pues sus servicios eran de calidad y no cobraba al Gobierno Municipal, sino que lo hacía con gusto.

Ante el anuncio, compañeros y líderes sindicales se reunieron en distintas ocasiones con directivos de Bomberos para interceder por ella, pero le dieron “largas” a su caso.

Desire dijo que habló constántemente con el director Nicolás Serenil Nevárez, pero nunca recibió una respuesta concreta sobre su reintegración, sólo le indicó que esa decisión dependía de Oficialía Mayor.

Por lo anterior, la mujer buscó a Fernando Cacique Rodríguez, oficial mayor del XX Ayuntamiento de Ensenada, y a pesar de su insistencia durante un mes, nunca respondió a sus llamadas ni la recibió.

Luego de ocho meses de lucha para volver a ser voluntaria en Bomberos, Desire considera que si vuelve los directivos difícilmente la tratarán de manera amable.

Guerra García comentó que en una de las reuniones, los jefes le manifestaron que no querían mujeres en las estaciones de bomberos porque no contaban con las instalaciones necesarias para su privacidad.

Calificó de “injusto” el hecho de que permanezcan voluntarios que llegaron después que ella sólo por ser hombres, a pesar de estar capacitada como “primer respondiente”, por la Cruz Roja Mexicana y haber terminado distintos cursos y talleres.

 

Apoyo incondicional

La mujer de 33 años ingresó a la institución el 11 de enero de 2007, por inquietud personal, ya que se desempeñaba como prefecta sindicalizada en una escuela secundaria.

Afirmó que las instalacioones de la estación en la que trabajaba son adecuadas, y desde que se integró a la corporación siempre procuró un trato respetuoso con sus colegas.

Con su dinero pagó diario su transporte, alimentación y uniforme. Además varias veces firmó la denominada “carta de no responsiva”, con la que exhoneraba al gobierno en caso que algo le pasara.

Compañeros de la afectada, que decidieron permanecer en el anonimato por temor a represalias, mencionaron que Desire era buena en su labor como bombero, y que no tenían diferencias con ella, al contrario, siempre estuvo disponible a brindar apoyo.

Manifestaron que actualmente en la Dirección de Bomberos de Ensenada ya no hay voluntarias, sólo hombres; sólo hay dos mujeres activas, pero son sindicalizadas, y laboran en la Estación Valle Dorado.